
¡Noche ! no huyas del malvado viento,
no me desampares en estos momentos,
es a mi a quien persigue por el Universo;
necesito tu color Noche, de negro intenso
que, cubra por entero mi atuendo,
escabullirme en tu oscuro es mi seguro
de no caer en las fauces de sus sentimientos
que, la Luna ayuda en sus plenilunios.
¡ Noche de mis sueños, ansias, anhelos !
cómplice de mis amores allá en el cielo,
envuelve la atmósfera de mis aposento,
echa el cerrojo de oscuros vuelos,
aparta al viento, Mago Hechicero,
su lengua fuego no roce al que quiero
ni lama mi cara con sus desafueros
que, chamuscan mi piel y enervan desprecios.
Gracias, Noche, madre de la oscuridad,
satinada fue tu sombra de esplendor y brillo
confundiendo al diablo rojo
pretender romper mi idilio
con el que por él muero
y me llega en un suspiro
su radiante luz en mi universo,
envolviéndome en sosiego, ternura
y amor divino.
Leonor Rodríguez Rguez.