viernes, 10 de abril de 2009

A ROSA Mª.Mi médico acupuntor.


Llamo, me abre,

su sonrisa como siempre,

sus ojos penetrantes y alegres

me invitan a pasar.

¿Espero´? ó ¡ya!

¡Ya! Leonor.

Camino hacia adelante.

A la derecha Leonor

o a la izquierda

no da más.

Me adentro en la salita

la camilla dispuesta está.

Me desnudo, me tumbo.

Mi cuerpo dolorido,

alfiletero de sus agujas,

agradece, relajado,

la invitación acostar.

El Alfiletero dispuesto.

La sesión va a empezar:

Las agujas punzantes,

alas de mariposa en sus manos

penetran en el Alfiletero

con total suavidad.

Rosa María, la lumbar

el cuello, los hombros....

(El otoño de mis años

estragos haciendo está).

Terminada la sesión

me levanto con agilidad.

Ella mira mis movimientos

en el vestir y calzar,

yo la miro a ella agradecida

con amor fraternal.

6 comentarios:

CANTACLARO dijo...

.
Lindo, descriptivo. La cotidianeidad allí palpable.

Besos querida Leonor.

Ana Lucía
.

Leo dijo...

Gracias Ana Lucia. De tí estoy aprendiendo,así que critica lo que hago mal.
Besinos.

CANTACLARO dijo...

.

No mi querida señora, no aprendes de mí dejas al alma "ser", solo eso.

Besines,

Ana Lucía

.

Leo dijo...

Siempre tan romántica.Contestación que me enaltece.-
BESOS......Leonor

ELINA dijo...

querida leo!!!
que agradecido queda nuestro cuerpo despues de una buena y relajante sesion...
y deja de agradecer, que lo lindo de tu escribir sale de leo y tan solo de leonor!!!
un gran abrazo!!!

Leo dijo...

Elina,rosa clara del rosal de mi jardín bloguero, aunque lejos en la distancia, tu energia me arropa, me entiende y me abraza.
Besitos y para tu peque también.