lunes, 29 de marzo de 2010

A MI HIJO


Mil veces lo intenté,
mil veces lo dejé,
hoy quiero plasmar aquí
lo que fuiste para mí:

Fuiste un bebé hermoso
inquieto y avispado
que a mi vida llegaste
como rayo luminoso
en noche de tormenta
alumbrando el espacio.

Ya en mis entrañas
fuiste terremoto inesperado
en noches de tus juegos,
piececitos que empujaban
a mi estómago asombrado.

Cosquilleos, caricias y mensajes
respondian mis manos,
mi mente,
sobre el lecho flotante
de tu cuarto particular
en la casa de mi hogar.

Mensajes de mi alma
a la tuya
de arrullos, de besos,
de canto de nanas
al cuerpo invisible
que en mi retozaba.

Calmadas las ansias
de tanto retoce
dormidito quedabas dentro tu barca,
mi bebé querido
¡ cuanto te amaba !.

Los clines a mano
enjuagan mi llanto,
mi llanto sin clamor ,
mi llanto amordazado,
lo reflejan mis ojos
en ríos de lágrimas,
el llanto en mi pecho,
llanto disimulado
en el vivir de cada día,
en el pasar de los años.

Diamante bien pulido
a tus veinticuatro años;
mente despierta, arrogante,
bondadoso, cariñoso,
estudiante y trabajador nato.

Mi hijo amado:
El infortunio y el ocaso
hicieron mella
en mi corazón refulgente
orgulloso
de tu vida engrandecida,
a rebosar de halagos
por el bien que ibas dejando
a tu paso.

Sorpresa inimaginable,
dolor tempestuoso en mi corazón,
llama candente marcó mis sentimientos,
copa de hiel corrió por mis venas,
revuelto de sensaciones
acuciaron mis sentidos
sin creer lo que mis ojos veían,
tu cuerpo inerte a mis pies yacía.

El monstruo moderno, amenazante,
en forma de mujer beoda,
te arranco de mis brazos
hace veintiocho años,
aún te estoy viendo
en la carretera tirado.

No me convenció entonces
y menos ahora,
que Dios te había llamado
para ayudarle en el otro lado,
cuando acá hacías tanta falta
por tu humanidad ejemplar
para con tus hermanos

Sigo con los clines en mano
empapando de mis ojos
los manantiales desbordados
de lágrimas contenidas de años,
de tenerte sin tenerte,
amándote eternamente, hijo,
sangre de mi sangre,
en mi pensamiento existes
aunque no pueda tocarte.


Leonor Rodríguez
Rguez
.

14 comentarios:

GEORGIA dijo...

Que hermoso sentir, no menos duro por poético...

un placer

La Sombra del Viento dijo...

Precioso, querida amiga. Orgullo de madre :) Un besazo cielo y muchas gracias por compartir tu linda poesia con nosotros :)

isa

La Sombra del Viento dijo...

Precioso, querida amiga.
Orgullo de madre :)
Muchas gracias por compartir este lindo poema con nosotros.

BEsos, isa

Leo dijo...

Gracias Isa, mi joven y querida amiga, tus fotos lo mismo que tus cuadros son hermos, gracias por compartir.
Abrazos
Leoonor

健康方士 dijo...

素敵な詩です

Esencia dijo...

Tan, tan emotivo que abruma la sangre, tremendo.

un fuerte abrazoooooooo corazón enorme.

con cariño, esencia.

Leo dijo...

Si es duro mi querida Georgia. La perdida de un hijo es insuperable.
Gracias, abrazos
Leonor

Leo dijo...

Gracias mi japones, que no entiendo lo que me dices.
Saludos afectuoso´.
Leonor

Leo dijo...

Esencia, si es fuerte, pero la perdida de un hijo no se supera en la vida, gracias mi niña.
Abrazos
Leonor

Andri Alba dijo...

Muy bonito y a la vez muy doloroso. Por poco se me salen las lágrimas. Yo que estoy algo sensible. No sé, a veces me da por llorar. :)

Bueno, xiquixa, me sigo paseando por aquí. Es un gusto leerte!

Andri

Leo dijo...

Hola, mi niña Andri, no se sabe lo que es perder a un hijo, hija, hasta que no los ves más entrar en casa.....es terrible la espera que nunca llega.
Abrazos y besitos, hija.
Leonor

Alicia María Abatilli dijo...

Amor eterno, búsqueda incesante.
Consuelo que jamás llega.
Te comprendo Leo.
Abrazos.
Alicia

Ernesto. dijo...

Dulce y entrañable poema de amor amiga... Esto es lo que resalta más allá del sentimiento que pareces albergar de pérdida...

Resumen de todo ello hay una frase que resalta por actual y viva Leonor, es está: "en mi pensamiento existes..."

Un abrazo.
Ernesto.

Leo dijo...

Gracias Ernesto, estoy observando esas leyendo todos mis poemas, gracias repito eres muy amable y bomdadoso, no me merezco tanto.
"Sí, aunque no pueda tocarte, en mi pensamiento existes". La pérdida de un hijo deja huellas que no se borran, estan gravadas a fuego.
Abrazos
Leonor