sábado, 29 de noviembre de 2014

PARA VUESTRO CONOCIMIENTO





Amigos, amigas, muy queridos todos@s.:

Mi vida se desliza entre escollos punzantes,
invisibles de....angustia persistente que,
conlleva dolores, morales y esqueléticos,
adentrándome en un mar de caminos cru-
zados donde el corazón rema a horcajadas
sobre crestas sinuosas de lucidez para
volver a caer en la penumbra de ese mar
que se filtra en mi vida sombreando a mi
"otoño", ya de por si ocre y hojarasco,
colores y aromas que, embellecen al
paisaje pero...al ser humano, que soy yo,
lo nutren de tristeza y melancolía , apro-
vechándose la "PARKA"  para hacer
su " agosto" y al menor descuido zam-
buyirte  en la nada sin miramiento de
que, aún la " maleta " no vacié por una
de mis ramas, la más importante, en-
contrarse en situación de desgarro
por su Fibromialgia y otras afecciones
 impedirle tener una vida, al menos
pasable y humildemente "FELIZ".

 ¿DÓNDE LA FUERZA?

Saco fuerza de flaqueza,
mientras mi saco tambalea ,
y me agarro a la vida
espantando a la "PARKA"
que, me mira de reojo
mientras le planto cara....
la veo, la veo venir....
pero mi cabezonería nata
persiste en el tiempo presente,
por su importante rama desgarrada,
implorando por todos los medios
vaciar la " maleta " coherente
e irme de " rositas "
del brazo de la Dama.

Leonor Rodríguez Rodríguez.





4 comentarios:

Carmen Silza dijo...

Leonor, me dejas casi sin palabras, espero que ese malestar aminore, no sueltes la mano de la esperanza...
Te deseo lo mejor, ánimo querida Leonor.
Un fuerte abrazo

ReltiH dijo...

ME SORPRENDE Y ME ENCANTA MUCHO SU VALENTÍA!!!
ABRAZOS

Cinarizina dijo...

Mi querida Leo me has impresionado porque en medio de todo sabes perseverar en la lucha y tus versos siguen teniendo belleza.
Amiga linda, tú eres una vencedora, cada día le ganas una batalla a la adversidad, no te rindas, tú eres más fuerte que cualquier enfermedad. Recibe todo mi cariño y admiración en un enorme abrazo. Que Dios te bendiga.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

¡Ay!... Leonor, francamente he quedado muy triste por lo que nos cuentas, pero a la vez he sentido alegría al comprender tu inmensa valentía para enfrentar la vida, que al fin y al cabo, durará hasta cuando Dios lo disponga.

Te deseo mejoría y bienestar, dentro de lo posible. Dios te bendiga, estimada amiga.

Abrazos.