
Rezagada flor
ante inhóspito paraje
se columpia palpitante
entre sombras
de bocas muertas.
Bosque
de almas errantes
de ir y volver sin ver
el camino del amanecer,
ella, entre ellas suspira.
Alegóricos paisajes
los que fueron,
en mente se amotinan
ante fantasmas de soledad
que acosan a ríos sin salida.
No vuelven aguas a su cauce
todo se derrumba en rededor
acorralando a solitaria flor
ahogando su grito
en defensa el honor.
Leonor Rodríguez Rguez.