
EL SALÓN
En el salón distraida y abrumada
por las penas acumuladas en mi alma,
son cuchillos vengadores de desprecio,
son cristales mis lágrimas
que puntean mis ojos ardorosos
de llanto contenido de rabia.
Te veo frente a mi como alimaña,
babeante de hambriento deseo
sin pensar por un instante si yo quiero,
¡ sin preguntarte que hago en este antro!
¿ no ves mi cara sonrojada?
¿ no ves mi mirada avergonzada?
¿ no ves que no sigo tus palabras
que me llenan de asco y repugnancia?
Seguiré caminando sin rumbo
hasta que el destino me lleve a la nada.
Leonor Rodríguez R.
19-12-2009
En el salón distraida y abrumada
por las penas acumuladas en mi alma,
son cuchillos vengadores de desprecio,
son cristales mis lágrimas
que puntean mis ojos ardorosos
de llanto contenido de rabia.
Te veo frente a mi como alimaña,
babeante de hambriento deseo
sin pensar por un instante si yo quiero,
¡ sin preguntarte que hago en este antro!
¿ no ves mi cara sonrojada?
¿ no ves mi mirada avergonzada?
¿ no ves que no sigo tus palabras
que me llenan de asco y repugnancia?
Seguiré caminando sin rumbo
hasta que el destino me lleve a la nada.
Leonor Rodríguez R.
19-12-2009